Hablemos de algo que a veces nos da un poquito de oso preguntar, pero que es súper importante: la higiene íntima. Seguramente has escuchado mil cosas o visto productos con olores a flores en el súper, pero la realidad es que cuidarte ahí abajo es mucho más simple de lo que parece.
No tiene que ser algo incómodo ni un secreto. Es parte de tu autocuidado, igual que lavarte la cara o ponerte desodorante. Aquí te paso los tips reales que todas deberíamos saber para estar cómodas y sanas siempre.
Los básicos que tu cuerpo va a amar
Tu zona íntima es súper delicada y tiene su propio equilibrio. Para no irritarla y sentirte bien, sigue estas reglas de oro:
- Agua es tu mejor amiga: En serio, no necesitas jabones con mil perfumes. Con agua tibia es suficiente. Si prefieres usar un jabón, asegúrate de que sea uno especial para la zona íntima con el pH balanceado.
- Dile no a lo “perfumado": Los jabones con olores fuertes o las toallitas húmedas con fragancia pueden oler rico, pero suelen causar irritación o incluso infecciones porque alteran tu protección natural.
- El algodón es el rey: A todas nos gusta la ropa interior de encaje o de colores, pero para el diario, el algodón es lo mejor. Deja que tu piel respire y evita que se guarde humedad.
- Cámbiate después de entrenar: Si fuiste al gym o tuviste clase de deportes, no te quedes con la ropa sudada mucho tiempo. Ese ambiente húmedo es el lugar favorito de las bacterias.
- Cero duchas íntimas: Tu cuerpo es inteligente y se limpia solo por dentro. Las duchas íntimas son súper fuertes y pueden quitar las bacterias buenas que te protegen.
Si ya andas en las “andadas del amor” (Extra tips)
Si ya empezaste tu vida sexual o estás pensando en hacerlo, hay un par de cositas extra que tienes que conocer y así evitar infecciones molestas (como la cistitis, que duele horrible):
- El tip de oro: ¡Ve al baño después! Hacer pipí justo después de tener relaciones es básico. Ayuda a “barrer” cualquier bacteria que haya querido entrar y te salva de muchas infecciones urinarias.
- Limpieza suave: No necesitas tallarte mil horas después. Una limpieza suave con agua es más que suficiente para sentirte cómoda otra vez.
- Usa protección siempre: Recuerda que el condón no solo previene embarazos, sino que también protege tu salud íntima de infecciones que pueden alterar tu pH.
Escucha a tu cuerpo (es muy sabio)
Algo que quiero que te grabes es que cada cuerpo es diferente y eso está perfecto. Sin embargo, hay señales a las que sí hay que ponerles atención. Si de repente sientes que algo te arde, te pica constantemente o notas un flujo con un olor muy fuerte o un color extraño, no te asustes, pero tampoco lo dejes pasar.
No intentes arreglarlo con remedios caseros de internet; lo mejor es decirle a tu mamá, a una tía de confianza o a tu doctora. No tiene nada de malo y es mejor checarlo rápido para volver a sentirte bien.
Cuida de ti sin dramas
Cuidar tu zona íntima es una forma más de quererte. No tiene que ser complicado ni motivo de vergüenza. Si tú estás informada, te sientes más segura de ti misma y de tu cuerpo. ¡Recuerda que estar fresh y cómoda es tu derecho!
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