A veces esperamos que alguien más nos saque, nos escuche o nos consienta, pero olvidamos que también podemos hacerlo por nosotras mismas.
Las citas contigo misma no son un lujo, son una forma de autocuidado y de reconectar con lo que te gusta, lo que necesitas y lo que te hace sentir en paz.
Puede ser algo tan simple como ir por un café y caminar sin prisa, leer un libro en un parque o ver tu película favorita en pijama. Lo importante no es el plan, es la intención de regalarte tiempo sin culpas.
También puedes hacer planes más creativos: una tarde de journaling, cocinar algo rico solo para ti, ordenar tu espacio con música o darte un mini spa en casa. Todo eso también cuenta como cita.
Estas citas ayudan a escucharte mejor. Sin distracciones, sin expectativas externas, empiezas a notar qué te cansa, qué te calma y qué te hace bien de verdad.
Con el tiempo, pasar tiempo contigo deja de sentirse raro y empieza a sentirse necesario. Porque aprender a estar contigo también es una forma de sanar.
Regalarte tu propia compañía es una de las formas más bonitas de amor propio. No necesitas a nadie más para crear momentos que te sostengan.
No olvides seguirnos en redes sociales:
Facebook
TikTok
Instagram
¡Lleva la revista Tú en tu tablet o celular!: Disfruta la Edición.