Okay, imagínate esto: tienes millones en el banco, eres famosa, tu outfit ya está listo y... no puedes entrar a la Met Gala porque tienes 17. Eso le pasó a Maddie Ziegler, quien reveló que no pudo asistir simplemente porque tenía 15 años cuando la invitaron.
La regla es clara y no tiene excepciones: mínimo 18 años para pisar esa alfombra roja. No importa quién seas.
Pero espera, porque se pone mejor.
Ni con todo el dinero del mundo entras si Anna no quiere
Digamos que ya cumpliste 18. Perfecto. Ahora necesitas $100,000 dólares solo para el boleto individual o $350,000 si quieres una mesa.
¿Los tienes? Increíble. Pero eso no significa que entras.
Anna Wintour tiene la última palabra sobre absolutamente todo. Las marcas de lujo compran mesas enteras y después tienen que mandarle su lista de invitados a Anna para que ella apruebe —o rechace— a quien sea. Beyoncé, Zendaya, Rihanna... todos pasaron por su filtro. Tú también tendrías que pasar.
Y si logras entrar... hay lista de espera para el año siguiente
Sí, leíste bien. A pesar de que un boleto cuesta lo que muchas personas ganan en años, existe una lista de espera para asistir. Hay gente con el dinero listo esperando que alguien cancele o que Anna decida ampliar los 450 lugares. Cuatrocientas cincuenta personas. En un museo entero. Eso es lo exclusivo que es.
El dato más absurdo de todos
Anna llega primera que todos a la gala y se para en lo alto de las escaleras a recibir a cada invitado uno por uno. Ella misma. La mujer que aprobó tu outfit, decidió con quién te sientas y te puso en la lista... también está ahí dándote la bienvenida en persona.
Es básicamente la directora más poderosa de la historia disfrazada de anfitriona de fiesta. Miranda Priestly, pero real.
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