Desde su debut, EXO no solo presentó música: presentó un universo. Conceptos sobrenaturales, poderes individuales y una narrativa que parecía sacada de un cómic futurista construyeron una identidad distinta dentro del K-pop. Años después, el misterio sigue siendo parte de su esencia. ¿Cómo lograron convertir lo enigmático en marca registrada?