La autoestima no aparece de la nada: se construye poco a poco, con hábitos, pensamientos y decisiones que tomas todos los días.
A veces somos nuestras críticas más duras, y aprender a hablarnos con más cariño puede cambiar completamente cómo nos sentimos con nosotras mismas.
Un buen primer paso es cambiar tu diálogo interno. La forma en la que te hablas importa más de lo que crees: intenta ser tu propia aliada, no tu enemiga.
También ayuda reconocer tus logros, incluso los pequeños. No todo tiene que ser enorme para ser valioso; cada avance cuenta.
Rodearte de personas que te sumen y poner límites a lo que te drena es otra forma poderosa de cuidar tu autoestima.
Y, por último, recuerda que compararte constantemente solo te aleja de tu propio camino. Tu proceso es único, y eso también es parte de tu valor.
Subir tu autoestima es un acto de amor propio que se construye día a día, con paciencia, respeto y mucha compasión hacia ti misma.
No olvides seguirnos en redes sociales:
Facebook
TikTok
Instagram
¡Lleva la revista Tú en tu tablet o celular!: Disfruta la Edición.