La ansiedad puede aparecer sin aviso y hacer que todo se sienta más grande de lo que realmente es. En esos momentos, lo más importante es recordar que no estás sola y que hay herramientas que pueden ayudarte.
No se trata de eliminarla de inmediato, sino de aprender a acompañarte mientras pasa.
Un primer paso útil es volver al cuerpo: respirar profundo, sentir tus pies en el suelo o nombrar cinco cosas que ves a tu alrededor puede ayudarte a anclarte al presente.
Reducir estímulos también ayuda. Alejarte un momento del celular, buscar un espacio tranquilo o escuchar música suave puede bajar la intensidad del momento.
Hablar con alguien de confianza o escribir lo que estás sintiendo también puede liberar parte de la presión interna.
Y algo muy importante: tratarte con compasión. No juzgarte por sentir ansiedad, sino reconocer que es una respuesta humana que merece cuidado.
Los días de ansiedad no definen quién eres. Con pequeños gestos de cuidado, puedes atravesarlos con más calma y recordarte que esto también va a pasar.
No olvides seguirnos en redes sociales:
Facebook
TikTok
Instagram
¡Lleva la revista Tú en tu tablet o celular!: Disfruta la Edición.