Emma Stone se ha convertido en una de las actrices más queridas de Hollywood gracias a su carisma natural y su versatilidad. Uno de sus momentos más icónicos llegó con Easy A, donde su humor fresco y seguridad marcaron a toda una generación.
Más adelante, su participación en La La Land mostró otra faceta: vulnerable, soñadora y profundamente emocional. Su interpretación, junto con la música y la estética de la película, la consolidó como una actriz capaz de emocionar sin exagerar.
En The Favourite, Emma sorprendió con un personaje más oscuro y sarcástico, demostrando que no teme salir de su zona de confort. Este papel marcó un punto clave en su evolución actoral.
Cada etapa de su carrera refleja crecimiento y autenticidad. Emma no busca repetir fórmulas, sino explorar personajes que la reten.
Emma Stone nos recuerda que evolucionar también es atreverse a cambiar de tono, de ritmo y de sueños.
No olvides seguirnos en redes sociales:
Facebook TikTok Instagram
¡Lleva la revista Tú en tu tablet o celular!: Disfruta la Edición.