Todas hemos pasado por esos días en los que un granito decide aparecer justo antes de salir, y aunque lo ideal siempre es tratar tu piel con cariño, aquí te dejamos algunos tips para disimularlo mientras se cura y lograr un maquillaje con acabado impecable.
1. Prepara tu piel antes de maquillar
Antes de aplicar cualquier producto, asegúrate de que tu piel esté limpia e hidratada. Una piel bien hidratada ayuda a que el maquillaje se asiente mejor y evita que se vea reseco alrededor de la zona con granitos.
2. Usa corrector de tono verde o amarillo antes del corrector normal
Si el granito está enrojecido, un corrector verde ayuda a neutralizar ese tono antes de aplicar tu corrector habitual. Aplícalo solo en el punto exacto, no en toda la zona.
3. Aplica el corrector con toques, no arrastrando
Usa una brocha pequeña o tu dedo y da toquecitos suaves en lugar de arrastrar el producto, así evitas remover la base que ya aplicaste y logras una cobertura más uniforme.
4. No satures de producto
Menos es más. Aplicar demasiado corrector puede resaltar la textura en lugar de disimularla. Es mejor construir la cobertura poco a poco con capas ligeras.
5. Sella con polvo suelto
Para evitar que el corrector se mueva durante el día, sella con un poco de polvo suelto usando una esponjita, presionando suavemente sobre la zona.
Recuerda que unos granitos no le restan nada a tu belleza, pero si algún día quieres disimularlos un poco, esperamos que estos tips te sirvan.