Los labios perlados que dominaron los años 90 y principios de los 2000 están de regreso, pero esta vez tienen una apariencia más delicada, luminosa y fácil de llevar.
Conocidos como frosted lips, se caracterizan por reflejar la luz mediante pigmentos nacarados o metálicos. La nueva versión deja atrás los labiales demasiado pálidos y secos para incorporar texturas hidratantes, delineados difuminados y destellos colocados estratégicamente.
¿Qué son los frosted lips?
El término frosted lips se utiliza para describir un acabado labial con reflejos fríos, perlados o metálicos que recuerdan el brillo de la escarcha.
Durante los años 90 era común combinar un delineador café oscuro con un labial rosa, beige o plateado mucho más claro. Celebridades como Pamela Anderson, Britney Spears y las supermodelos de la época ayudaron a convertir este contraste en uno de los looks más reconocibles de la década.
Ahora, la nostalgia por la belleza Y2K recupera la tendencia con fórmulas más transparentes y partículas de brillo mucho más finas.
¿Por qué regresaron los labios perlados?
Después de varias temporadas dominadas por el maquillaje minimalista y la estética clean girl, la belleza comienza a recuperar el color, el brillo y la experimentación.
Los acabados perlados forman parte de esta nueva etapa más divertida. En lugar de buscar un maquillaje casi imperceptible, la tendencia invita a utilizar texturas capaces de transformar un look sencillo.
Los destellos, los acabados escarchados, el color y el gloss se encuentran entre los elementos que están impulsando el regreso del maquillaje expresivo en 2026.
Los frosted lips también han reaparecido en pasarelas, alfombras rojas y redes sociales, donde los labiales rosas con brillo y los delineados inspirados en los 90 vuelven a protagonizar tutoriales.
La diferencia entre los frosted lips de antes y los de ahora
La versión original utilizaba pigmentos muy claros y opacos que podían hacer que los labios se vieran secos o completamente plateados.
En 2026, el brillo se aplica de una manera más estratégica. Los nuevos productos incorporan tonos champagne, rosa, durazno, cobre y rose gold que crean dimensión sin cubrir por completo el color natural de los labios.
La textura también es diferente. Los labiales rígidos han sido sustituidos por bálsamos, glosses y aceites con partículas nacaradas que mantienen una apariencia jugosa.
El resultado conserva la nostalgia de los 90, pero luce más suave y sofisticado.
Cómo conseguir unos frosted lips modernos
Comienza hidratando los labios con un bálsamo y deja que se absorba antes de aplicar el maquillaje. Este paso ayudará a que el pigmento perlado no marque la textura o las líneas.
Después, utiliza un delineador parecido al tono natural de tus labios. Puedes difuminarlo ligeramente hacia el centro para evitar una línea demasiado rígida.
Aplica un labial nude, rosa o durazno y termina colocando gloss perlado únicamente en el centro. Concentrar la luz en esa zona crea la ilusión de mayor volumen sin transformar todo el look en un acabado metálico.
Si deseas un efecto más intenso, puedes sustituir el gloss por un labial con reflejos y aplicarlo en capas ligeras.
¿Qué tono perlado elegir?
La tendencia puede adaptarse a distintos estilos y tonos de piel:
- Rosa frío: crea un look romántico inspirado en las estrellas pop de los 2000.
- Champagne: aporta luminosidad y funciona fácilmente con maquillajes neutros.
- Durazno o cobre: ofrece un resultado cálido y favorece especialmente a las pieles doradas.
- Rose gold: combina brillo rosa y reflejos cálidos para conseguir una opción equilibrada.
- Plateado: es perfecto si buscas una versión futurista y más atrevida.
También puedes experimentar con una sombra satinada. Coloca una pequeña cantidad sobre el centro de los labios y cúbrela con un gloss transparente para recrear el efecto con productos que ya tienes.
Cómo combinar los frosted lips con el resto del maquillaje
Para llevar la tendencia durante el día, acompaña los labios con piel luminosa, blush rosado y máscara de pestañas. De esta manera, el acabado perlado se convierte en el detalle principal sin sentirse exagerado.
Por la noche puedes combinarlos con sombras café, delineado negro o un ojo ahumado. El contraste entre unos ojos intensos y unos labios claros recupera el espíritu de los 90 con una apariencia más pulida.
Los frosted lips demuestran que las tendencias pueden regresar sin copiar exactamente su versión original. Con pigmentos más finos, fórmulas hidratantes y un brillo colocado estratégicamente, los labios perlados vuelven para darle un toque nostálgico y especial a cualquier maquillaje.