Cómo empezó todo
Bella Thorne y Zendaya se convirtieron en dos de los rostros más reconocidos de Disney Channel al protagonizar “Shake It Up” (A todo ritmo), donde interpretaban a dos mejores amigas que soñaban con ser bailarinas. Pero, según reveló Bella en el podcast “Call Her Daddy” el pasado 5 de agosto, la realidad detrás de cámaras era muy distinta a la ficción.
“La cosa se puso muy fea”
Thorne recordó que el entorno de la producción las empujó a competir entre ellas desde que tenían apenas 12 años. “Se supone que somos mejores amigas. Interpretamos a mejores amigas. La cosa se puso muy fea”, contó la actriz, señalando que las diferencias en su formación —Zendaya con experiencia en baile y teatro, ella con otras fortalezas— eran usadas constantemente para compararlas.
Una crítica a cómo trata la industria a las mujeres
Bella fue más allá y cuestionó la dinámica que, según ella, viven muchas jóvenes actrices: “Con las mujeres siempre sucede algo como: ‘Tenemos que hacer que todas supliquen por un solo puesto’”, explicó, describiendo la presión de tener que “destacar” por encima de la otra en lugar de crecer juntas.
El momento en el que arreglaron todo
El punto de quiebre llegó durante la grabación de un crossover entre “Shake It Up” y “Good Luck Charlie”. Bella contó que, en medio de una grabación en vivo, ella y Zendaya se escaparon a otro set para hablar con sinceridad sobre lo que estaban viviendo. “Lo resolvimos y fue un momento realmente hermoso”, recordó la actriz, describiéndolo como una de las conversaciones “más genuinas de chica a chica” que ha tenido.
Entonces, ¿son amigas hoy?
Sí. Pese a que sus carreras tomaron caminos distintos —Zendaya consolidándose como una de las actrices más reconocidas de Hollywood y Bella enfocándose en proyectos independientes—, Thorne fue clara: entre ambas existe cariño y respeto genuino, dejando claro que cualquier rumor de rivalidad quedó en el pasado.